En algunos vehículos no entran las marchas con facilidad tras arrancarlos cuando la temperatura ambiental es extremadamente baja. En estos casos, el cambio se va suavizando según el coche rueda kilómetros y las piezas del cambio cogen temperatura.
Cosa bien distinta es cuando los problemas al meter las marchas son permanentes o, directamente, no entran las marchas del coche por mucho que lo intentemos.
¿Qué avería tiene tu coche si no le entran las marchas?
Veamos cuáles son las averías más frecuentes:
El sistema de embrague
El sistema de embrague de un vehículo es el responsable de desacoplar y acoplar el cambio. Hay seis partes principales en un sistema de embrague:
- Tapa del embrague
- Cojinete de desembrague
- Horquilla de desembrague
- Cilindro maestro de embrague
- Cilindro de desembrague
- Disco de embrague
Los problemas en los tres primeros elementos pueden ser solucionados de forma aislada por un técnico competente. No así en los tres últimos: en esos casos, es preciso cambiar el embrague completo.
Rotura de los dientes de los engranajes o de los bujes
También son muy habituales los problemas en la caja de cambios cuando no entran las marchas, lo que implica rotura o desgaste de los dientes de engranajes y de los bujes.
Es el peor de los casos por el coste de reparación: salvo en casos muy infrecuentes, será preciso instalar un nuevo cambio de marchas o uno de desguace que se encuentre en perfecto estado.
Poco aceite en el cambio
Si lo que pasa es que en el cambio hay poco o ningún aceite, el síntoma es que las marchas del coche no entran bien o rascan al hacerlo. También puede ocurrir que el aceite se haya degradado por falta de mantenimiento.
En cualquiera de ambos casos, es necesario vaciar por completo el sistema y proceder a rellenarlo con aceite nuevo, verificando que no existan puntos de fuga.
Qué hacer si tu coche tiene problemas al meter las marchas
Actuaremos de manera distinta en función del cual sea el problema que experimentemos en el cambio:
Las marchas del coche no entran bien
Debemos acudir al taller cuanto antes, ya que este problema es como las fugas de agua: nunca van a menos y siempre van a más. Por tanto, si no se detecta y repara la causa de la anomalía, será inevitable que llegue el momento en que nos quedemos tirados en ciudad o en carretera.
No se puede cambiar de marcha, pero hay una marcha corta engranada
Si la marcha engranada es la primera o la segunda, podemos llevar el coche al taller por nuestros propios medios.
Pero si se trata de la tercera o de una marcha superior, es fácil que cuando lleguemos al taller hayamos quemado el embrague, siempre suponiendo que este no sea la causa de la imposibilidad de cambiar de marcha.
Es imposible meter ninguna marcha
En este caso, solo queda llamar a la asistencia y remolcar el vehículo hasta el taller. Como el lector habrá observado, cuando las marchas no entran o lo hacen con dificultad, el destino final del vehículo siempre es el taller mecánico: ninguna de las averías puede ser solucionada sin conocimientos de mecánica ni sin herramientas especializadas.










































Vicent J Torres 
IGOR ANZOLA
Ibon Peciña 

