La pesadilla de cualquier conductor es quedarse varado en una carretera a causa de una avería imprevista.
Veamos cuáles son las averías de coches más habituales en las carreteras españolas y dos consejos muy fáciles de cumplir para evitar todas.
Las 10 averías más comunes en los coches
1. Fallos electrónicos
Como los coches están cargados de más tecnología que nunca, las averías en el coche motivadas por problemas electrónicos son cada vez más frecuentes.
Si se trata de una sonda o control electrónico son averías de poca cuantía, pero si es la ECU la que está averiada, hablaremos de miles de euros, según la marca y el modelo.
2. El embrague
La imposibilidad de cambiar de marcha por desgaste del embrague es uno de los fallos en los coches que se presenta más habitualmente.
Se trata de una avería que avisa con antelación por lo que es preciso cambiar el embrague en cuanto notemos los primeros síntomas de mal funcionamiento.
3. La caja de cambios
Las reparaciones costosas de la caja de cambios son frecuentes en los vehículos que arrastran muchos kilómetros a sus espaldas.
Las averías de los cambios automáticos son menos habituales que la de los cambios manuales pero, a cambio, sus reparaciones resultan más costosas.
4. El turbo
Si antes ya era uno de los fallos en coches más usuales, en la actualidad muchos vehículos incorporan un sistema de doble turbo, lo que aumenta la probabilidad de que se presente una anomalía en este dispositivo.
5. Los frenos
Los problemas en los discos, las pinzas, las pastillas y los latiguillos del circuito de frenado siempre ocupan un puesto de honor en el podio de las averías más frecuentes.
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6. La batería y el alternador
La batería es un elemento que tiene un ciclo de vida medio de cuatro o cinco años. No obstante, no es traicionera y suele darnos abundantes pistas previas al colapso definitivo.
Y de nada sirve tener una batería en perfecto estado si falla el alternador que la carga, un hecho más común de lo que pensamos y que en muchas ocasiones es el causante del deterioro prematuro de las baterías.
7. La junta de culata
Un calentón imprevisto puede dar al traste con la junta de culata.
Aparte del coste de sustituir la propia junta, el asunto puede derivar en la inutilización definitiva del motor o en una carísima avería si el agua de refrigeración, a consecuencia de una junta de culata quemada, se cuela dentro de los cilindros.
8. El compresor del aire acondicionado
Es otro elemento que se quema con facilidad cuando el circuito ha perdido todo el gas refrigerante por algún latiguillo o por una válvula de control de presión o de carga.
9. La válvula EGR
Las válvulas de recirculación de gases de escape se ensucian con los kilómetros, especialmente en los vehículos de gasóleo.
Es preciso desmontarlas y limpiarlas, una operación económica y que puede hacer cualquier usuario avanzado en mecánica.
10. Los motores de los elevalunas
Conforme pasan los años, las ventanillas cada vez encuentran más oposición en el interior de la puerta a su movimiento, lo que deriva en sobreesfuerzos de los motores que terminan provocando que se quemen.
De todas maneras, la buena noticia es que podemos evitar casi todas las averías de coches más frecuentes, salvo las electrónicas, con un mantenimiento adecuado y conduciendo nuestro vehículo sin ponerlo al límite de sus prestaciones.










































Vicent J Torres 
IGOR ANZOLA
Ibon Peciña 

