Según las estadísticas de la DGT, no son pocos los accidentes de tráfico ocasionados porque un conductor no detecta a un vehículo que está situado en lo que se denomina ángulo muerto. Veamos qué es el ángulo muerto y cómo podemos minimizar el riesgo de colisión con un vehículo que se encuentra en dicha posición.

¿Qué es un ángulo muerto de un coche?

El ángulo muerto de un coche es toda zona situada detrás de la posición del conductor que no puede ser observada a través del espejo retrovisor.

¿Cuáles son los puntos muertos y dónde están?

Los puntos muertos varían en función del espejo retrovisor que se utilice:

Ángulos muertos de los espejos exteriores

Los espejos exteriores están especialmente diseñados para captar objetos situados en una posición relativamente cercana al flanco del vehículo.

No obstante, si el otro vehículo es de dimensiones reducidas y está muy pegado a nuestro lateral, caso de una bicicleta, moto o patinete, es muy posible que no lo percibamos.

Algunos retrovisores exteriores vienen de serie con una curvatura especial que nos permite que nuestro campo perceptivo sea mucho más amplio que con un retrovisor exterior convencional.

Puntos muertos del retrovisor interior

Usando el retrovisor interior nunca veremos los objetos que estén muy próximos a nuestro vehículo y situados en las posiciones de "las cinco" y "las siete" de la esfera de un reloj colocado en posición horizontal.

En este caso, no importa si el vehículo es grande o pequeño: no lo veremos hasta que se sitúe en una posición relativa más adelantada, lo que puede provocar una colisión si en ese preciso momento decidimos cambiar de carril.

Consejos para evitar puntos muertos al conducir

El principal consejo consiste en extremar la atención y comprobar mirando directamente que en el ángulo muerto no hay otros vehículos, muy especialmente si circulamos por ciudad:

La nueva movilidad sostenible no está exenta de efectos colaterales negativos. Y uno de ellos es la proliferación excesiva de ciclistas y conductores de patinetes eléctricos y ciclomotores que hacen caso omiso de las normas de seguridad vial.

Es frecuentísimo que nos adelanten por izquierda y por derecha, o por ambos lados simultáneamente, sin respetar las mínimas distancias de seguridad. El problema se agudiza si tenemos pensado girar hacia una bocacalle, lo que aumenta exponencialmente las posibilidades de colisión lateral con uno de estos vehículos.

Dado que muchos pilotos de vehículos de movilidad sostenible no parecen entender que el conductor de un coche los percibe difícilmente, podemos ayudarnos de ciertos dispositivos:

Espejos para ángulo muerto homologados

Se pueden sustituir los espejos de serie de casi todos los modelos por otros que están especialmente diseñados para evitar los ángulos muertos.

Los hay para retrovisores interiores y exteriores, están debidamente homologados y no suele ser necesario sustituir el conjunto completo: basta con cambiar el cristal de serie.

Espejillos supletorios para ángulo muerto

Si no queremos complicarnos la vida, en el mercado hay unos espejillos autoadhesivos de pequeño tamaño que nos permiten ver mejor el ángulo muerto.

Estos espejillos son de bajo coste, no están homologados y, lógicamente, no son tan eficaces como los espejos completos que cuentan con homologación.

Y ahora que ya sabes qué es el ángulo muerto, no olvides que la única forma de estar totalmente seguro de que no hay vehículos o personas en dicho espacio es realizar un rápido giro de cabeza y observar directamente la zona.