La tecnología en el mundo del automóvil ha avanzado mucho, y ya quedan lejos aquellos coches que no tenían ningún tipo de ayuda para conducir, ni siquiera algo tan básico como el ABS.
Eran años en los que no tener un accidente dependía de la pericia del conductor, en los que ADAS en el coche ni siquiera era algo con lo que se podía soñar.
Sistemas ADAS: qué son y para qué sirven
El avance tecnológico ha permitido que conducir los coches sea cada vez más fácil, y sobre todo mucho más seguro, pues ahora hasta los más económicos tienen ADAS que evitan una gran cantidad de accidentes.
¿Qué es el sistema ADAS?
Si nos preguntamos qué es el sistema ADAS, la manera más sencilla de responder es diciendo que los ADAS en el coche son ayudas a la conducción. Hay que remarcar que los ADAS en los coches son sistemas de ayuda y no de conducción autónoma, la cual llegará en los próximos años, aunque ya se han hecho avances considerables.
La misión de estas ayudas es facilitar la conducción y mejorar la seguridad, pues casi siempre están orientados a evitar accidentes, por lo que a veces pueden ser muy intrusivos, con la capacidad de parar frenar el coche sin que intervenga el conductor.
Los ADAS también sirven para abaratar el seguro del vehículo, pues un coche que los lleva tiene menos posibilidades de sufrir un accidente. Eso supone un riesgo más bajo y una prima del seguro más económica.
Tipos de sistemas ADAS
Cada vez se usan más sistemas ADAS, pues la prioridad de las marcas es que las personas que conducen sus coches viajen seguras. Muchas de estos sistemas avanzados de asistencia a la conducción tienen nombres comerciales, que varían en cada grupo de marcas, de manera que vamos a enumerar algunos de ellos usando nombres genéricos.
Alerta de cambio de carril
Uno de los primeros ADAS de los coches fue el de la alerta de cambio de carril. Funciona mediante sensores o cámaras que van leyendo las líneas de la carretera. Si cruzamos una línea sin poner el intermitente el sistema avisa, con un pitido o una vibración en el volante.
Freno de emergencia
Esta es una de las ayudas que más accidentes evita, sobre todo cuando hay tráfico muy denso en el que hay que estar frenando de manera constante.
Si los sensores que lleva el coche detectan que nos acercamos al coche de delante demasiado deprisa, y no frenamos, el sistema lo hará por nosotros. Puede incluso activar las luces de emergencia si la frenada es muy brusca para que otros conductores no nos golpeen por detrás.
Detector de ángulo muerto
Otro pionero en los ADAS fue el detector de ángulo muerto, que evita que nos cambiemos de carril cuando tenemos a un coche justo en esa zona en la que si miramos por el retrovisor no lo vemos.
Si hay un vehículo en esa zona recibiremos un aviso, como una señal de peligro en el retrovisor.
Control de crucero adaptativo
Este sistema hace los viajes más cómodos y seguros. Cuando lo activamos, le decimos al sistema la velocidad a la que queremos ir (o puede ir leyendo las señales para adaptarse a los límites) e irá acelerando y frenando el coche en función del tráfico. Nosotros solo tendremos que intervenir sujetando el volante.
Los ADAS en el coche son muy útiles, más si tenemos en cuenta que pueden evitarnos muchos sustos y algún accidente. Además, nos permiten viajar con más comodidad, por lo que a la hora de comprar un coche nuevo deberíamos tenerlos en cuenta.